Este curso escolar nos hemos visto sorprendidos por la variedad de becas, ayudas y subvenciones ofertadas tanto a nivel local como provincial o regional. Ayuntamiento, Asociación de Amas de Casa, Diputación Provincial y Junta de Comunidades han ido sacando, cada uno a su manera y con sus requisitos, una serie de ayudas para la adquisición de materiales curriculares y escolares que, siendo de agradecer, han tenido cierto carácter caótico.
Posiblemente, o seguro, que la campaña más atinada este año ha sido la de las becas municipales ofertadas por el Ayuntamiento. La fecha de convocatoria, la publicidad, los plazos, incluso la forma de acceder a esos materiales una vez concedidas las ayudas, han sido bien planteadas y aunque puede ser que pese al mayor esfuerzo presupuestario no hayan llegado a todas las necesidades en general han cumplido bien los objetivos.
Las de la Asociación de Amas de Casa, que ya ensalcé en su momento por el hecho de que priorizaran dedicar ese dinero a la ayuda a esas familias con más dificultad, creo que ha cumplido pese a contar con la falta de experiencia y a lo complejo de personalizar los tipos de ayuda y no establecer una cantidad fija para cada solicitante seleccionado, pero ha contado con colaboraciones para llegar a los objetivos planteados y solventado ciertas dificultades de las familias beneficiarias.
Luego vino las convocadas por la Diputación Provincial, aún en fase de resolución, y que también incluían becas de comedor. De éstas poco conozco porque los colegios fuimos meros transmisores de la información más básica.
La última, cuyo plazo finalizó ayer, proviene de la Junta de Comunidades y estaba dirigida a alumnos de 1º y 2º de Ed. Primaria. Ésta sí que se ha gestionado en los centros escolares y, la verdad, ha tenido bastante de caótica porque, como es costumbre, a los colegios se les informa tarde y mal (con los plazos ya iniciados) y a las familias se les plantean ciertas dificultades como encontrar los tickets o facturas de los libros tras haber pasado dos y tres meses desde su adquisición o tener que realizar la solicitud de forma exclusivamente telemática. Y me consta que en varios casos la ausencia de factura original ha impedido poder hacer la solicitud.
En cualquier caso queda claro que algunos beneficiarios lo van a ser de dos, tres y hasta las cuatro ayudas a la vez mientras que otros irán quedando fuera de unas y otras por escaso margen, lo cual plantea de nuevo la conveniencia de esta multiconvocatoria. Quizá, en vez de tanta beca y re-beca era mejor cuando, por ejemplo en 1º y 2º de Ed. Primaria, se fijaba una subvención para cada alumno castellano-manchego que suponía el grueso del coste y después, para quienes de verdad necesitasen el respaldo económico, se ofertara un tipo de ayudas para completar la totalidad de esos materiales curriculares.
No lo sé, la verdad, pero haría falta algo más de coordinación, en todo caso. Las becas, ayudas o subvenciones siguen siendo necesarias para bastantes familias pero cada una de ellas, con requisitos diferentes, plazos distintos, procedimientos variados, convierten en un lío para las familias acceder y termina dando resultados desiguales con multibeneficiarios, pues este año los alumnos de 1º y 2º han podido, algunos, hasta recibir cuatro ayudas distintas, unos "rebecados" en toda la extensión del palabro inventado.
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Saturday, November 9, 2013
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