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Thursday, January 2, 2014

NUEVA ENTREGA DEL ANTES Y DESPUÉS DE ALGUNOS RINCONES DE DAIMIEL (Página nº 2298)

Aprovecho de nuevo las fotos de "Daimiel en el Recuerdo" para comparar tiempos en algunos rincones de nuestra localidad:

La calle Cardenal Monescillo:



El Parque del Carmen:



Calle Barranco Santa María, vista hacia Alcantarillas:



Plaza de España:



Plaza de San Pedro:



Recinto Ferial, antigua huerta de Evaristo:



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Las fotos antiguas son todas de Jesús Mª Cencerrado excepto la última, de José Moreno, tomadas del grupo de facebook "Daimiel en el recuerdo". Las actuales realizadas entre ayer y hoy por quien esto escribe.

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Wednesday, January 1, 2014

EL TESORO GRÁFICO DE JESÚS (Página nº 2295)

La verdad es que hay que agradecerle a Jesús María que en las últimas fechas haya dejado varias decenas de fotos del archivo gráfico de la familia Cencerrado al alcance de los 1935 miembros del impagable grupo de facebook "Daimiel en el recuerdo", seguramente ya un valioso testimonio de imágenes sobre nuestra localidad y sus gentes que, para los que gustamos del recuerdo, es el mejor regalo que las redes sociales pueden hacernos.

Ya hace tiempo que Jesús, como alguno de sus hermanos, habían dejado piezas interesantes sobre nuestra ciudad pero, como digo, ha sido él quien en estos días últimos ha hecho un volcado extenso no solo de fotos familiares sino de actos y espacios de grato recuerdo que son todo un tesoro para la memoria y que hay que agradecerle necesariamente. Así, por ejemplo, tener una foto de la platea del teatro Ayala llena de público, de la antigua Biblioteca Municipal donde eché tantas horas de lectura, del Parque del Carmen en su anterior aspecto o del Santuario de Las Cruces antes de sus últimas actuaciones me parecen, eso, un regalo. O poder ver fotos del primer certamen de pintura al aire libre con el propio D'Opazo contemplando el trabajo de los chavales y ver como Daimiel ha ido cambiando de aspecto a través de esas imágenes.





Es posible que quienes aún no forman parte de este grupo, ¡a qué esperáis!, no sepan de qué estoy hablando, pero seguro que los casi dos millares de miembros piensen, como yo, que tenemos una deuda de gratitud con Jesús María Cencerrado por dejarnos compartir ese botín de imágenes, del mismo modo que la tenemos con todos los que en mayor o menor medida hacen sus aportaciones cada día.

Yo, desde luego, entré en facebook solo por poder participar de estos grupos dedicados a Daimiel y solo por ellos me mantengo, y creo que después de todo ha merecido la pena por tener la oportunidad de poder ver todas estas fotos.


Enlace:

 https://www.facebook.com/groups/daimielenelrecuerdo/

Wednesday, November 20, 2013

EL DAIMIEL DE AYER NO ES HOY (Página nº 2225)


Yo nací en un Daimiel sin rotondas, de parques de arena y calles, muchas de ellas, de tierra. En un Daimiel donde el Guadiana renacía en los Ojos y era río hasta llegar a Las Tablas. Un pueblo rodeado de huertas irrigadas por ese canal alimentado por los Pozos. Un pueblo de eras y albercas, de bicicletas y casas bajas y encaladas. Un pueblo en el que había aún más carros que coches y se subía en tartana a la estación. Un pueblo que olía a vendimia, a pan de horno, a aceite y churros, a fragua, a Semana Santa . Que sonaba a sirena de la cooperativa, a toque de campana de iglesia, a ruedas de carro y a voces de arriero. Un pueblo de chiquillería en las calles, de barrida de portales con cubo de agua derramada, de puertas casi siempre abiertas, de tiendas de barrio y lecheros madrugadores repartiendo casa a casa. Un pueblo con la guada refrescando el calor rotundo del verano. Un pueblo de fuentes públicas para abastecer de agua al vecindario, de cuevas y pozos en cada vivienda, de siestas y quehaceres. Un pueblo de pequeñas bodegas caseras, de tinaja y reposo. Un pueblo de lutos y misas, de estrenos en los Domingos de Ramos, de cines y carteleras presidiendo la plaza. Un pueblo de tabernas más que de bares, de pensiones que no de hoteles, de casas señoriales y patios de vecinos. Un pueblo salpicado de lagunas. Un pueblo con vocación de pueblo, sencillo, homogéneo, casi indistinguible de otros pueblos manchegos.

Ha cambiado mucho Daimiel. En estos poco más de cincuenta años el paisaje urbano ha cambiado casi por completo, apenas salvando los edificios más emblemáticos. Ha dejado de ser pueblo rural para aspirar a parecer más ciudad, y en el camino se ha ido dejando cosas como sumando otras más, a veces con acierto y a veces con errores. Es lo que tiene el progreso, se desprende de cosas, a veces valiosas, e incorpora otras, también de valor.

Recuerdo bien aquel Daimiel de mi infancia pero vivo en este otro, subido al siglo XXI. Y el tiempo traza esa memoria sentimental que nos hace adaptarnos a cada novedad sin desprendernos del recuerdo de lo que ya no nos queda.

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Tuesday, November 19, 2013

EL MEJOR EQUIPO POR ESTOS TIEMPOS... (AUNQUE HUBIERA OTRO MEJOR) (Página nº 2222)

Ayer aparecía en facebook esta fotografía, bajo la presentación de "el mejor equipo por estos tiempos...equipo de futbol racing de la paz alevin":


La leyenda quizá fuera muy optimista porque estaba el eterno rival, "El Carmen", con aquel Paco Madrid que marcaba diferencias, y en los cruces directos he de reconocer que el balance final les fue favorable.

La foto es una de las no muchas que guardo relacionadas con el fútbol, a pesar de pasarme media vida vinculado a este deporte. Y siempre que aparece, ya sea repasando mis viejos recuerdos o, como ahora, colgadas en una red social, me despierta una sonrisa en virtud de los buenos tiempos vividos en mi infancia y la tristeza de ver como algunos, hasta cuatro, ya han desaparecido, siempre en una edad demasiado temprana para considerarlo normal.

La imagen debe de ser del año 75, aproximadamente, cuando la OJE organizó una liga local alevín que iba a permitir jugar en el campo "Ntra. Señora del Carmen". Algunos compañeros del colegio "Infante Don Felipe" tratamos de hacer un equipo, aunque nos faltaba gente porque "El Carmen" ya había reclutado a algunos, y fue Triki, el de pantalones campana, quien ofreciéndose de entrenador nos puso en contacto con gente del barrio del Alto.

Como se ve por aquellos tiempos, antes de que nos consiguieran unas camisetas azules homogéneas, la equipación la ponía cada uno, en la mayor parte de los casos utilizando los típicos pantalones azules y la camiseta de ropa interior. Otros, ¡qué lujo!, con camisetas de propaganda. O Jesús Borondo, compañero de clase y de mesa

Lo cierto es que recuerdo entrañablemente aquellos primeros años competitivos, con Jose Mari Arroyo, portero de buena envergadura y compañero de clase durante años y de juveniles. O a Ramón García-Luengo, el de la camiseta de tirantes, la persona más buena que he encontrado en mi vida, y que murió muy joven por una cruel enfermedad. O Jesús Borondo, otro compañero de clase y durante algún año de pupitre, que también llegó a los juveniles conmigo. O Toni Fernandez Mínguez, un extremo velocísimo y el "dandy" del equipo, vecino y amigo desde los tiempos del chupete y que murió en un desgraciado accidente. O Isidro Díaz de Mera, un pulmón del centro del campo, también compañero de escuela y de juveniles. O Arturo, segundo portero que murió en un accidente laboral construyendo el nuevo hospital de Ciudad Real.

En la fila de abajo está Manuel el Porra, también fallecido desgraciadamente. O Lorenzo García-Muñoz, otro compañero de clase y futbol, que luego tiró hacia el baloncesto y el tenis. O Juan, Juanillo, constructor, muy buen jugador. O Leo, que también estuvo conmigo en juveniles y era el más talentoso de todos nosotros. O Manuel Ángel Peña, otro artista del balón con mucha clase, compañero de clase, panda y juveniles. O, claro está, el pequeño de los Arroyo, Jesús Miguel, bastante menor en edad y que valía para todos los puestos. Hay, eso sí, uno del que no recuerdo su nombre, el quinto por abajo, desde la izquierda, algo más joven que nosotros. Y algunos de los que faltaban en esa foto como Loren, Magín, Andrés, o mi amigo Juan Julián, ahora concejal, que ejercía de segundo entrenador.

Yo, por si alguien no se ha dado cuenta, soy el sexto por arriba, desde la izquierda, el delantero centro de aquel equipo, el delantero oportunista, cazagoles, "el terror del área" en todos los sentidos de la expresión.

Eran aquellos tiempos maravillosos y ver las fotos, ya digo, además de la pena por recordar a quienes siendo importantes en nuestras vidas nos van faltando, nos trae la alegría del compañerismo y la ilusión con la que abordábamos cada paso de nuestra vida. Entonces éramos el segundo mejor equipo de alevines que podía encontrarse, un grupo de chavales comiéndose el mundo.

¡Ah, y aquí ya con la equipación azul!:



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Saturday, November 2, 2013

"DAIMIEL EN EL RECUERDO" (Página nº 2193)

"Daimiel en el recuerdo" es un grupo de facebook al que ya se han sumado más de 1700 personas y que aún no ha perdido su esencia, tan habitual en otros grupos, apostando por traer imágenes de nuestra localidad y de sus ciudadanos que ya tienen tras de sí algunos o muchos años.

Hoy está de aniversario pues justo hace un año que se constituyó como grupo y desde entonces, y cada día, va incorporando nuevas imágenes a este archivo fotográfico comunal y al alcance de quienes se han ido sumando, y alguien, miembro muy activo, ha colgado este vídeo, con una buena elección musical, para dejarnos, a ritmo vertiginoso, parte de las imágenes recogidas y que animarán, creo yo, a quién lo vea a acercarse a dicho grupo para deleitarse más relajadamente con esas fotografías y muchos de los comentarios que pueden encontrarse allí:



Tengo claro que, para mí, este es el grupo más interesante, aunque haya más valorables, de los dedicados a Daimiel. Y de nuevo tiene hueco en este blog.

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Thursday, October 10, 2013

EL "CARTA PUEBLA" DE PINTURA PARA DOS DAIMIELEÑOS (Página nº 2155)

No quería dejar pasar esta noticia y es que en la XXXV Edición del Premio "Carta Puebla" de Pintura el premio ha sido otorgado a Miguel Alberto Carmona Astillero, del que tuvimos oportunidad de disfrutar una exposición reciente en el Espacio Fisac comisariada por Jesús Sánchez-Mantero, y en el que nos reencontramos con este artista creciente y maravilloso que captura la luz a través de paisajes interiores que tienen la virtud de involucrarnos.

En esta ocasión la obra seleccionada ha sido "Alt Interina", correspondiente a la misma serie de trabajos que expuso en Daimiel, y que recibió 4.000 euros de la dotación del fondo de adquisición.

Pero es que, además, el premio finalista corresponde a otro artista daimieleño, Roberto Infantes García-Carpintero, aún joven pero de importante trayectoria y gran proyección y del que conozco parte de su obra por internet aunque ya me gustaría tener una visión más amplia de sus creaciones.

En su caso el premio ha sido de 2.000 euros de la dotación del fondo de adquisición.


En Daimiel hay muy buenos artistas, algunos realmente desconocidos para la mayoría de sus conciudadanos, quizá porque ésta es una actividad individualista, callada, anónima, casi siempre compaginada con alguna actividad profesional y solo expuesta al conocimiento a través de exposiciones, premios y largas trayectorias que en algún caso terminan alcanzando la relevancia que hubieran merecido mucho antes. Y por eso creo que conviene remarcar la noticia feliz de estos premios a los que, todo he de decirlo, me siento especialmente vinculado porque en 1984, en una de sus primeras ediciones, concretamente la II, concurrí con un libro de cuentos que obtuvo el segundo premio o, como manda la nomenclatura del certamen miguelturreño, fue premio finalista, y del que conservo, como recuerdo, esta placa:



Solo se publicaba entonces el Primer Premio y este libro mío jamás vio la luz como tal aunque varios de sus cuentos fueron publicados en distintas revistas literarias antes del largo letargo esfumadas mis ínfulas artísticas.

En todo caso enhorabuena a estos dos artistas daimieleños, realmente excelentes.

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Enlace a la noticia:


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Sunday, September 22, 2013

LAS CASAS BARATAS (Página nº 2124)

Quizá no hubiera un nombre más denigrante para ese grupo de viviendas de la calle Los Molinos, aunque parte de ellas, las de la espalda, daban a un descampado sin nombre cuando las construyeron. Y no porque ser baratas sea algo vergonzante sino porque el uso que se daba de ese término pretendía resaltar el carácter casi caritativo a los que resultaron sus beneficiarios, de modo que nunca se olvidase. Y la prueba es que en muchos pueblos donde he estado se utilizaba la misma denominación para este tipo de viviendas.



Las de Daimiel, algunas de las cuales aún conservan su fisonomía original, ocuparon lo que entonces era casi extrarradio de la localidad, zona de huertos, corrales, cercados y eras. Pero a su lado creció un grupo de aulas, la conocida escuela Motilla, donde tuve la oportunidad de convivir con mucha gente de aquellas casas, donde incluso vivían dos de mis compañeros y mejores amigos de infancia, y en cuyas casas pasé bastante tiempo, casi convirtiéndose en un segundo barrio para mí.

Y es que, con apenas cinco años, aquel descampado entre las viviendas y la escuela, al principio sin vallado, era nuestro recreo, un lugar de juego que se prolongaba incluso tras terminar las clases, y siendo barrio joven la chiquillería era numerosa y variada y siempre había gente dispuesta para jugar.

Después construyeron muchas viviendas en ese descampado y de nuevo fueron llamadas casas baratas, algo que sé molestaba a algunas de las familias que allí residían, con esa costumbre de segregar a través del nombre. Allí estaban algunos de mis amigos, allí muchos de mis recuerdos, y todavía hoy, que trabajo junto al barrio, lo miro con cariño, cruzo a veces por sus calles y sonrío cuando reconozco, en los portales, algunas de las personas, aún, que vivían allí cuando yo era niño y que son la historia viva y digna de ese lugar.

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Monday, September 16, 2013

DAIMIEL YA NO HUELE A VENDIMIA (Página nº 2116)




Para alguien como yo que nació frente a la Cooperativa del Campo "La Daimieleña" la llegada de septiembre, tras la feria, se llenaba de ese olor de vendimia característico que inundaba no solo el paseo del Carmen sino las calles inmediatas a las bodegas y terminaba envolviendo al resto de accesos al núcleo urbano y conquistando los caminos y campos del municipio. Y ya no era que los carros fueran dejando un rastro de mosto sobre el asfalto, o éste se infiltrara entre los adoquines, o incluso tiñera el polvo de las calles sin pavimento, es que las ropas de los vendimiadores sobre el copete del último remolque alcanzaba a dejar su impronta de olor sobre los árboles y las fachadas, y uno sabía que la campaña de recogida llegaba a su fin cuando el olor apenas ya dejaba un aroma como de abandono.

Daimiel todo, en septiembre, era olores, racimos, cuadrillas, moltura, sabor. Miles de personas, de todas las edades, casi de sol a sol, se empleaban en una recogida siempre mirando al cielo, en un trabajo duro, intensivo, que podía garantizar los siguientes meses en una modestísima economía familiar. Y aunque el pueblo no se detenía parecía no haber más tarea en él que ese trasiego de carros y remolques y el trajín silencioso de toda esa gente doblada y laboriosa.

Los tiempos han cambiado, y mucho, no solo porque la Cooperativa haya desaparecido, sino porque casi nada es igual que entonces y el progreso nos ha traído una mecanización inconcebible en los sesenta. Apenas quedan cuadrillas, cada vez es más difícil ver remolques cargados con uvas hacia la bodega. Aún menos ver a los vendimiadores, fatigosos, ir llegando a sus casas. Y Daimiel ya no huele como olía hace dos, tres o más décadas, cuando ese aroma inconfundible lo impregnaba todo haciéndonos sabedores de que ya había madurado la preciada uva y millones de kilos aguardaban el corte y transporte de la mayor riqueza de la localidad. 

No, ya no huele a vendimia, aunque las viñas daimieleñas sigan siendo tan generosas y abundantes y el mosto llega casi por igual a las bodegas. El progreso nos arrebata algunas cosas mientras nos ofrece otras nuevas igual de valiosas, pero ese olor general, tan característico, yace ahora más en la memoria que en nuestra pituitaria.

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Nota: La foto no es de Daimiel.

Wednesday, September 11, 2013

RETRATANDO LA RUINA (Página nº 2017)

El grupo de facebook "Daimiel en el recuerdo" es una auténtica maravilla gracias a las aportaciones de mucha gente, algunos especialmente involucrados en compartir ese patrimonio fotográfico, a veces excepcional. Hoy, uno de los más activos, Vicente García Madrid, al que conozco desde siempre porque vivíamos en el mismo barrio, aunque sea algo mayor que yo, ha colgado dos de las fotografías que él mismo realizó de la Cooperativa "La Daimieleña" cuando ya era pura ruina.

A mí me parece que merecen compartirse también aquí porque retratan de forma precisa la degradación de la que fue puntera bodega nacional y la gran esperanza de una economía local basada primordialmente en la agricultura. El retrato de la ruina más triste de Daimiel:



Gracias, Vicente.

Seguramente hay muchas fotografías más de esta degradación, testimonios que han de quedar para siempre como parte de esa "historia local de la infamia" que como todo lugar siempre tiene episodios lamentables que recordar para no repetir.

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Sunday, August 25, 2013

COOPERATIVISMO DAIMIELEÑO: ESPERANZA Y DEPRESIÓN (Página nº 2080)

Hubo un tiempo en que el cooperativismo pareció convertirse en la gran oportunidad rural, una fórmula de éxito que bien aprovechada podía transformarse en el motor de muchos pueblos hasta entonces solo preocupados individualmente de producir y que, de esa manera, iban a tomar un peso en la comercialización de sus propios productos. Pese a la desconfianza inicial las gentes comenzaron a entender que el porvenir venía de la mano del movimiento cooperativista y en Daimiel surgió "la Daimieleña" pero también alguna cooperativa lechera, como señalaba en la última entrada de hemeroteca.

No fue algo puntual, el cooperativismo pronto se impuso en muchas localidades, y la incorporación de instalaciones creó un optimismo quizá desmesurado porque la gestión, amateur, conllevó, en algunos casos, errores importantes y dejó espacio a oportunistas que trataron de rentabilizar individualmente el trabajo de muchos, y así fueron desapareciendo, también, muchas de esas cooperativas constituidas y esfumándose no solo el dinero sino ese futuro que se aventuraba, al inicio, como esperanzador. Y en Daimiel también vivimos esa depresión social hasta el punto de que el concepto cooperativo se volvió maldito, sumido en la desconfianza y el dolor durante años hasta que otras iniciativas, nacidas en la desconfianza, parecieron ir cambiando la percepción.

Nadie ha querido meter mano a la verdadera historia del fracaso de "La Daimieleña" y la herida ha sobrevivido a la desolación de sus instalaciones y la desaparición final. Los que saben callan, otros han desaparecido, pero hay pocos acontecimientos que hayan marcado tanto en Daimiel, posiblemente como lo hiciera en otras muchas localidades que conocieron tragedias similares.

Veo esta foto que ha colgado Vicente García-Madrid, vecino de barrio en mi infancia, siempre frente a la Cooperativa. Aquella puerta que ya no franqueaba a las instalaciones por cerradas y que en la parte superior rezaba "Unos por otros y Dios por todos". ¡Qué ironía!, solo Dios no tuvo que ver con los que unos y otros malhicieron, por acción u omisión, para cargarse el símbolo del progreso daimieleño tras la postguerra y enterrar las esperanzas y el esfuerzo de quienes la pusieron en pie lanzándonos a una cierta depresión común. Todos pagaron pero nadie, realmente, pagó por lo hecho, y ya queda no más que unos bloques de viviendas y un solar que quizá nunca llegue a ser el teatro-auditorio pensado para construirse allí. Y esta foto quedará como documento para la historia de la infamia local, esa que tanto nos duele:



Tuesday, August 20, 2013

AQUELLAS FERIAS DAIMIELEÑAS DEL 62 (Página nº 2073)

Fueron mis primeras ferias pero dados mis cuatro meses y medio de vida carezco de recuerdos sobre ellas. Pero para eso está la hemeroteca, que tenía muy abandonada, y de donde he rescatado el programa de festejos preparado por el Ayuntamiento Daimieleño para la ocasión:


Pero también quiero detenerme en el artículo que inicia el especial de ferias y fiestas en Lanza y que bajo el título de "DAIMIEL MEJORA" subtitulaba "Recapitulación de un año".

En él se daba cuenta de varias de las obras acometidas o en desarrollo durante 1962. La primera, el Silo del Servicio Nacional del Trigo, a la salida hacia Malagón, que "supone una gran mejora para el agro daimieleño" y "dará fluidez a la operación de entrega y seguridad a la conservación y almacenamiento".

También la construcción de la nueva escuela del Pósito, "amplia, capaz, moderna, luminosa y bella.(...) Cúmplese con esto el comienzo del plan amplio de edificaciones escolares que el alcalde de la población don Enrique Guijarro ha acariciado largamente y que este año se traducirá en la edificación de numerosas escuelas cuyo proyecto ya está aprobado".

A nivel de embellecimiento habla de la urbanización de la entrada de Madrid o Paseo del Carmen con acerados y jardines "de evidente buen gusto"; unos jardines en el Paseo de la Estación ampliando las aceras y dejando los árboles dentro de ellas mediante "arriates y cesped"; y el arreglo del frente del Convento de las Mínimas en las que se ha procedido a su nueva pavimentación y la entronización en el nicho vacío de una imagen de la Virgen de las Victorias.

En la iniciativa privada se destaca la construcción de grupos de viviendas que "sustituyen viejos caserones dando a la población una fisonomía nueva, moderna y grata", y que será el temible inicio del nuevo urbanismo impersonal daimieleño, aunque esto lo digo yo.

Por último habla de la Cooperativa del Campo "La Daimieleña" y de "una nueva casi reciente, una nueva cooperativa lechera"

Vamos, que 1962 fue un año pródigo en obras, dispuesto a cambiar la configuración urbanística y llevarnos al progreso. Y en cuanto a las ferias ya se puede ver que no han cambiado tanto aunque, eso sí, hoy ofrecen mayor número de festejos al haber más medios. Y yo, al menos, me he podido hacer una mejor idea de aquel año en el que nací, que no lo hace más reseñable pero sí más emotivo personalmente.

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Thursday, August 8, 2013

YO TUVE UN AMIGO AZUL (Página nº 2055)

Y no lo digo por ideología política, que lo desconozco, pues en aquel tiempo debía tener yo cuatro o cinco años, y aunque tengo un recuerdo vago y episódico de lo acontecido ayer mi madre me lo volvía a recordar cuando hacíamos memoria de gente que pasó por nuestro barrio.

El protagonista era Luisito, un chaval inquieto donde los haya, travieso y que tenía a sus padres avisados con numerosas picias. Era el hijo del entonces titular del Juzgado de Daimiel, Don Luis, que no estuvo mucho tiempo en ese puesto y por edad y vecindad nos tenía a mi amigo Toni y a mí como compañeros de juegos.

Una de las veces nos encontramos en el jardín trasero de mi casa una caldereta llena de agua. Aún no era verano, que era cuando aquel recipiente nos servía de piscina minúscula, y por tanto aquel agua estaba destinado a lavar alguna ropa. Pero no para Luisito, que de buenas a primeras le dio por meterse allí, tal como iba vestido y calzado, ante nuestra sorpresa. Y desde luego que ninguno de los dos imitó aquel chapuzón.

No recuerdo de quién fue la idea, sí el ejecutor. Por lo que me cuentan cogí el paquete de azulina y lo vertí sobre Luisito y el agua tiñendo de inmediato a mi amigo de azul. Y entonces nos descubrió mi madre que, además de regañarnos, nos acompañó a casa de Luisito no sé si para excusarse o para amortiguar el enfado de su madre. Lo cierto es que, según me cuenta la mía, cuando abrió la puerta y contempló a Luisito azulado apenas se sorprendió, como si contara aquella travesura entre las posibles.

Ni que decir tiene que Luisito recuperó su color natural, que supongo que la ropa, o parte de ella, se salvaría. Pero aquel es el único recuerdo que me vincula a Luisito porque pronto marchó a otra ciudad por el trabajo de su padre juez. Y aunque atesoro alguna travesura más por mi parte, casi siempre por la memoria de mis familiares que por lo que después pude recordar yo con tan poca edad, digamos que dejé de protagonizar hechos semejantes y denté la cabeza.

Así pues tuve un amigo azul, algo no al alcance de cualquiera, una historia más de aquellos maravillosos años de infancia que tuvieron a los Hotelitos por escenario.

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Thursday, July 18, 2013

VERANOS DAIMIELEÑOS DE INFANCIA (Página nº 2022)

Recuerdo los veranos de mi infancia como tórridos, de un calor que casi nunca he vuelto a sentir aunque seguramente no sean tan diferentes a los de ahora. Veranos de calle, porque los chavales conquistábamos ese espacio desde muy temprano y lo dábamos por acabado ya pasada la medianoche, cuando las tertulias habituales de los vecinos, buscando el respiro del aire nocturno, daban a su fin y nos llamaban. Eso sí, nunca, jamás, podíamos salir durante la siesta, cuando la calle nos estaba vetada y tocaba hacerla sí o sí.

Cierto es que el calor no nos intimidaba porque de chavales casi nada es importante y no íbamos a renunciar a jugar, trepar a los árboles, montar en bicicleta u organizar nuestros propios juegos olímpicos con medallas de cartón por unos grados de más. Y siempre cabía la opción de meterse en la reguera que traía agua desde Los Pozos a las huertas que bordeaban el barrio o esperar a que Ángel el pintor, padre de algunos de la cuadrilla, sacara la goma de riego y nos montara aquel parque acuático singular donde peleábamos por ese chorro de agua fría consoladora. Incluso, con menos edad, las calderetas eran ese sustitutivo de las piscinas inflables que presidían entonces los patios de las casas.

La vida era muy sencilla entonces pero los días daban enormemente de sí en una barriada llena de niños como la mía donde todos los juegos terminaban por ser jugados y hasta se inventaban otros que siempre se desarrollaban al aire, sobre una calle que era nuestra y en la que todos cuidábamos de todos.



Tras la siesta, iniciada casi siempre poniendo al sol, sobre una hoja de periódico, las pipas de melón a secar para recogerlas tras el sueño o la vigilia juguetona, volvíamos a reunirnos armados con el pan y chocolate y dispuestos a agotar al sol con nuestra energía. Y a fe que podíamos con él porque tras la breve cena nosotros nos adentrábamos en esa noche verano corriendo de un lado a otro, saltando parcillas, coronando árboles, escudriñando cualquier rincón para escondernos, abarcando la calle jugando a la paella, el sanjuán, el dao de cadena, las veinticinco, en ese bullebulle formidable que montaba la chiquillería bajo la luz de las estrellas.

Las terrazas de las casas en el barrio de los Hotelitos, en tanto, eran grupos de vecinos en plena tertulia, cuando la vecindad era otra cosa y las buenas relaciones entre todos nos convertían en una gran familia. Un barrio incontestablemente joven, dinámico, feliz, un paraíso para la niñez que tenía en esos veranos tórridos su esplendor, y donde la memoria fue cargando de gratos recuerdos de aquellos días parte de su botín.

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Monday, July 15, 2013

ECHANDO LA VISTA ATRÁS (Página nº 2013)

Acumulo cientos de fotos de los colegios por donde he pasado. Escruto los rostros que hay en ellas intentando poner nombre a cada uno de ellos y no siempre lo consigo. Pero soy capaz de recordar gestos, situaciones, anécdotas, asociados a esos cursos, momentos que me vinculan a ese tiempo que he compartido con ellos y que sobreviven al paso de los años.

Curiosamente no tengo fotos de mi primer grupo en Anchuras, chicos y chicas de 6º, 7º y 8º de E.G.B. pero recuerdo sus caras y nombres sin ninguna dificultad, a pesar de que a algunos de ellos no los he vuelto a ver hace un cuarto de siglo, no sé si por que eran sólo 14 alumnos o por la intensidad de aquel primer año laboral que representó el curso 1986-87.

Pero sin duda lo que llevo peor es no recordar alguna cara o nombre de alumnos que he tenido en Daimiel, a pesar de que sean más de un millar, porque a muchos de ellos los he seguido viendo, tratando, y sin embargo siempre descubro algún rostro del que casi no podría decir nada, ni siquiera el nombre, como si no tuviera nada que ver conmigo, lo que después de un año o dos de convivir me parece impropio. Pero es así, aunque casos aislados, a veces me sorprendo con esa situación que me molesta.

En algún caso, incluso, con motivo de las matriculaciones, alguna persona me ha recordado que yo le di clase, y no me ha quedado otra que disculparme por no poder recordarla a pesar de que podía situar su clase a través de compañeros de los que sí lograba localizar. No ser recordado no deja de ser una situación incómoda hacia quien sí te recuerda.



La foto que ilustra esta entrada es de hace 21 años, el curso 91-92 en el colegio daimieleño "Albuera". El grupo era de alumnos de 6º A, dado que excepcionalmente ese curso funcionó un 6ºB. Entonces trabajé como especialista de Educación Física dando clase desde 1º a 8º pero también Ciencias Naturales a los dos sextos por lo que a este grupo les daba 5 horas semanales y eso ayuda a fijar mucho mejor los nombres. Y además, el regusto de haber pasado con ellos un año del que guardo muy gratos recuerdos.

Tras veintiún años vuelvo a mirar la foto y ahora ya los veo mayores, algunos con sus hijos, sus parejas, sus vidas más o menos organizadas. Es curiosa esta perspectiva cuando contemplas a aquellos chicos y chicas de cuyo porvenir ignorabas casi todo y ahora puedes saber que ha ido siendo de ellos en este transcurrir del tiempo. Mirar atrás tiene estas cosas, esa perspectiva que te permite regresar sobre la memoria pero también comprobar como hemos ido cambiando. Y devolvernos unos segundos a nosotros mismos para recrearnos en aquellos días, en sus anécdotas, con aquella clase que tenía por tutora a doña Basi y, temporalmente, a doña Milagros, aquella joven interina que la sustituyó unas semanas por una baja con escayola incluida, y a la que, casualidades del destino, le tocó la lotería navideña porque compró una participación en El Foro. ¡Qué vueltas que da la vida!

Sunday, July 14, 2013

¿A QUÉ HUELE ESPAÑA? (Página nº 2011)

Hace casi cuarenta años el cantautor y pintor Benito Moreno compuso esta canción titulada "España huele a pueblo", que por entonces tuvo mucha repercusión:





Cuatro décadas después apenas nos reconocemos en esa letra porque España ha querido dejar de oler a pueblo, sacudirse muchos de los tópicos rurales de los que antes se hacía bandera y lanzarse a una modernidad, no siempre acertada pero necesaria. 

Hoy, Benito Moreno, u otro en su lugar, tendrían muy difícil encontrar referencias iguales para versionar esta canción expresando a lo que huele ahora España, pero siendo políticamente incorrectos el olor de ahora mezclaría aromas de corrupción, pobreza, desesperanza. paro, recortes, trabajos basura, manifestaciones, privatizaciones o robos con otros como prensa rosa, candidaturas olímpicas, rescates bancarios, amnistías fiscales, fiestukis, botellones o realitys. 

También los toros o el fútbol hasta en la sopa, casi el único nexo de unión con esas dos épocas, hasta el punto que el propio Benito Moreno puso voz y letra a la famosa canción de "El larguero", más irónica que futbolera pero convertida en sintonía de promoción del fútbol de pago:





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Friday, July 12, 2013

PARA SER JUSTOS, ¡ENHORABUENA, DE NUEVO, IRENE! (Página nº 2005-BIS)

Es cierto, la entrada dedicada a Irene López de la Nieta ha quedado desnaturalizada porque la mayoría de comentarios han ido hacia otro asunto. Como no me parece justo, repito la entrada con el compromiso de que sólo incluirá esta vez comentarios que tengan que ver con ella:

Irene López de la Nieta Negrillo sigue con su progresión deportiva. Sus últimos logros son cuatro campeonatos regionales, uno de ellos en categoría absoluta aunque su categoría, por edad, es la juvenil, y el pasaporte a los nacionales juvenil y absoluto.

Es impresionante comprobar como aquella niña de 7 años, de la que fui tutor en 2º de Primaria, es unos años después una de las mejores deportistas que ha ido dando Daimiel. Porque a esa edad, la verdad, uno conoce las cualidades de sus alumnos pero desconoce por donde van a desarrollar parte de ellas, y entonces, cuando el Club de Natación en nuestra localidad era casi una quimera, no podía imaginar que esa niña tan dulce y encantadora sería la reina de la piscina regional.

Irene, ya lo he dicho, era, además de una buena estudiante, una persona muy dulce, natural, entusiasta, una niña encantadora que se mostraba exigente consigo misma, que se esforzaba siempre por mejorar, y supongo que mucho de eso ha debido poner en sus entrenamientos, en sus ilusiones, para conseguir tan buenos resultados.

Por eso quiero darte desde aquí mi enhorabuena, también a tu familia, decirte que me he ido alegrando de tu progresión, por tus resultados, aunque creo que lo mejor de ti es que sigues siendo Irene, aquella niña buena, dulce, sencilla y entusiasta que yo recuerdo de aquel 2º B, esa que siempre tuvo una felicitación navideña para quienes le habíamos dado clase y que ahora se ha ganado nuestra admiración.

¡Felicidades!

Enlace:

Wednesday, July 10, 2013

ENHORABUENA, IRENE (Página nº 2005)

Irene López de la Nieta Negrillo sigue con su progresión deportiva. Sus últimos logros son cuatro campeonatos regionales, uno de ellos en categoría absoluta aunque su categoría, por edad, es la juvenil, y el pasaporte a los nacionales juvenil y absoluto.

Es impresionante comprobar como aquella niña de 7 años, de la que fui tutor en 2º de Primaria, es unos años después una de las mejores deportistas que ha ido dando Daimiel. Porque a esa edad, la verdad, uno conoce las cualidades de sus alumnos pero desconoce por donde van a desarrollar parte de ellas, y entonces, cuando el Club de Natación en nuestra localidad era casi una quimera, no podía imaginar que esa niña tan dulce y encantadora sería la reina de la piscina regional.

Irene, ya lo he dicho, era, además de una buena estudiante, una persona muy dulce, natural, entusiasta, una niña encantadora que se mostraba exigente consigo misma, que se esforzaba siempre por mejorar, y supongo que mucho de eso ha debido poner en sus entrenamientos, en sus ilusiones, para conseguir tan buenos resultados.

Por eso quiero darte desde aquí mi enhorabuena, también a tu familia, decirte que me he ido alegrando de tu progresión, por tus resultados, aunque creo que lo mejor de ti es que sigues siendo Irene, aquella niña buena, dulce, sencilla y entusiasta que yo recuerdo de aquel 2º B, esa que siempre tuvo una felicitación navideña para quienes le habíamos dado clase y que ahora se ha ganado nuestra admiración.

¡Felicidades!

Enlace:

Thursday, June 27, 2013

ANTES Y DESPUÉS DE ALGUNOS PUNTOS DE DAIMIEL - SEGUNDA ENTREGA (Página nº 1979)

El 19 de junio pasado puese aquí una primera entrega de una comparativa sobre fotos aparecidas en el grupo de facebook "Daimiel en el recuerdo" y otras tomadas, del mismo lugar, en la actualidad:


Hoy dejo una segunda entrega con esa intención comparativa que espero os guste:

La primera de las fotos es de la Casa de la Hacienda, vista desde la calle Mínimas:



La segunda, de la misma Casa de la Hacienda pero en la fachada que daba a la calle Quevedo:



La tercera es del edificio que hacía esquina entre la calle Cardenal Monescillo y la calle Luis Ruiz Valdepeñas:





La cuarta corresponde a la Plaza de España, en la zona de la esquina con calle Fontecha:





La quinta pertenece a la ubicación de la Cooperativa del Campo "La Daimieleña":



Y la última a la entrada de Daimiel:



Thursday, June 20, 2013

UNA PEQUEÑA ESPINITA, UN BUEN RECUERDO (Página nº 1968)

Después de veintisiete años de docencia uno guarda pequeñas espinitas, la mayoría atribuibles a la inexperiencia o la impericia, algunas a factores externos. Pero hay una a la que no sabría atribuir paternidad ni responsable y hoy, cuando algunos de esos alumnos han acudido a regalarme una poesía como forma de invitación y recuerdo para la graduación que celebran hoy mismo, lo hemos recordado quizá con pena, como una oportunidad perdida.

No sé definir por qué cuando llegué a esa clase, hace un par de años, no encontré sintonía, ese "feeling" que general encuentro con cierta facilidad y que me hace conectar con mis alumnos ya desde las primeras clases. Ni mi actitud era diferente a otros años ni el grupo de clase, por sí mismo, tenía características diferentes a otros grupos con los que he trabajado. Es más, creo que era un grupo estupendo. Pero sea lo que fuere desde el principio noté esa distancia, ese rechazo, especialmente del grupo de las chicas, y he de admitir que estaba perplejo.

Por eso es inicio de la poesía que antes de regalarme han leído para mí me ha traído cierta tristeza, y creo que se entenderá sin transcribo esa primera estrofa:




Es cierto que intenté estrategias, que ya el último trimestre fue bastante distinto aunque siempre percibía una brecha, en lo que supongo influía que yo no era el tutor y serlo siempre es un plus a favor del que ahora carecía. Aquel grupo, tomados uno por uno, era, de verdad, gente estupenda, alegra, que trabajaba bien, que aprendían, y cuyo comportamiento general no merecía otra cosa que halagos. ¿Y entonces? Ya digo, no terminamos de congeniar hasta la última parte del curso y para mí, y creo que también para ellos, ha quedado como una espinita que ahora ha salido al despedirnos y que recuerdo con cierto pesar porque ha sido la única vez que lo he sentido así.

Pero esta tarde noche estaré con ellos, en esta graduación que marca su estancia final en el colegio y que en los últimos días les ha llenado de lágrimas, tan sentimentales como son, mientras preparaban los textos de sus despedidas y empezaban a echarnos de menos. Y estaré allí, pensando que la vida nos irá dando oportunidades de encuentro en otros ámbitos, deseándoles lo mejor para el futuro, agarrándome a los recuerdos de lo mucho y bueno que también compartimos y que en los últimos meses aventuraron que, de haber seguido un año más, todo hubiera cambiado.

Es curioso, hoy también me despido del grupo actual después de dos años, otro grupo de alumnos sensacional que, esta vez sí, supimos encontrar esa sintonía casi desde el principio. Incluso ayer se acercaron algunos a casa, a traerme un portafotos hecho por ellos mismos, que siempre agradeceré. No son peores ni mejores que aquellos, de ahí mi tristeza e incomprensión por lo sucedido, pero a veces las cosas transcurren así aunque siempre prevalecerá el recuerdo de lo mejor de todos ellos y también, espero, que ellos puedan quedarse, preferentemente, con lo mejor de tuvieron de mí.

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Wednesday, June 19, 2013

ANTES Y DESPUÉS DE ALGUNOS PUNTOS DE DAIMIEL (Página nº 1964)

Soy un apasionado de las fotos antiguas. Ya lo he dicho alguna vez. Y desde hace algún tiempo sigo algún grupo de facebook que nos regala algunas de estas imágenes de un Daimiel que, en algunos casos, conocí y que me devuelven esa otra imagen que yo recordaba con pequeñas variantes. Y este es el caso del grupo "Daimiel en el recuerdo", bastante activo y con la mayoría de aportaciones centradas en esa temática, algo que no siempre ocurre con otros grupos.

Hoy, al entrar en él, había colgado Jesús Córdoba Astilleros una serie de imágenes que , casi de inmediato, me han hecho coger la cámara y marchar a fotografiar los mismos lugares, en la actualidad, para poner aquí un antes y un después de estos espacios daimieleños, además de alguna que otra aportación de mi amigo Nemesio Velázquez, y el resultado os lo dejo aquí:


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Dos miradas, dos momentos.