Saturday, June 22, 2013

FORMAS DE PROTESTAR (Página nº 1970)

Cuando uno necesita protestar contra los recortes que se están produciendo en educación uno puede elegir distintos aunque pocos caminos:
 
Puede ir a las manifestaciones que se convocan.
 
Puede encerrarse en el colegio.
 
Puede realizar una campaña informativa entre la comunidad escolar.
 
Puede secundar las huelgas convocadas.
 
Puede limitarse a cumplir estrictamente con su horario laboral y declinar su participación en aquellas actividades complementarias o extracurriculares que se le propongan.
 
Cualquiera de ellas es legítima para defender unas condiciones laborales y la situación de la enseñanza, y cada persona, de entre las convencidas de que hay que hacer algo, se decide por una, varias o todas de las existentes.
 
La mayoría de ellas tiene una escasa o nula incidencias entre los alumnos. No así la última, que en ocasiones es la escogida para hacer ver el malestar de los docentes y que entienden que los recortes, puestos a llegar, tienen que afectar a estos aspectos. Y esto ha sido debatido, seguramente, en muchos centros, decidiendo unos colegios adoptar esas medidas y otros renunciar a esta medida. Y, de cualquier modo, la decisión habrá sido meditada. Y por eso yo no voy a discutir si deben o no hacerlo aunque yo, en esa diatriba, he decidido seguir participando de este tipo de actividades, esa parte que siempre es voluntarista, opcional y fuera de las obligaciones laborales predeterminadas.
 
Entiendo a muchos compañeros que creen que los efectos de los recortes deben ser sentidos por todos, que la gente debe entender que no deben quedar al margen ni reducir a los docentes la lucha por unas condiciones que afectan a toda la comunidad escolar.  Y eso implica sacrificios que dan por buenos por una causa justa.

*

0 comments:

Post a Comment