Hoy he escuchado varias hipótesis y teorías alrededor de lo sucedido ayer en el Polígono Sur y la verdad es que estoy algo confundido ya que desde los que aludían a elementos meteorológicos para explicar que, al contrario que otras veces, en esta ocasión las sustancias y olores no se han volatilizado elevándose sino que ese condicionante ha hecho que tales sustancias quedaran a nivel más superficial, hasta los que me contaban que desde hace un tiempo y por razones económicas alguna planta situada en el polígono recoge todo tipo de residuos convertida ya casi en basurero de Europa, hay diversas posibilidades que casi me niego a exponer en tan corto espacio y, sobre todo, por mis dudas sobre todas ellas o mi incapacidad para comprenderlas y expresarlas de modo que pueda ser claro. Pero lo cierto es que lo sucedido ayer, que no sé si tienen que ver con otros episodios con los que se ha relacionado, tiene una gravedad más importante que la de algo puntual.
¿Por qué?
En primer lugar porque el hecho de que no se sepa la causa, o no se haya expuesto públicamente, ya supone una gravedad de lo acontecido. Es complicado pedir tranquilidad cuando no se sabe decir por qué se ha producido ni asegurar que no pueda volver a pasar, y por lo tanto, mientras los daimieleños no tengan respuestas será difícil convencerles de que estén tranquilos.
En segundo lugar porque tomar la decisión de evacuar no se hace a la ligera y en el caso de un colegio aún más porque, al contrario que en adultos, estos dependen de los familiares para ser recogidos, lo que dificulta el tiempo de ejecución, o han de ser trasladados por los docentes a un sitio seguro sin saber si podrán volver en el día y, por tanto, la comunicación con las familias vuelve a ser una situación que no se da en una evacuación de trabajadores, que tienen sus propios medios para regresar a sus domicilios.
En tercero porque esta situación es novedosa, y el concepto de peligro real tampoco se tenía entre los afectados expuestos a esas desconocidas sustancias.
Por todo ello, más que recrearnos en hipótesis aventuradas o teorías probables lo que se necesita es saber, determinar con claridad el origen y poner entonces todos los medios para que algo así no vuelva a pasar.
Entonces sí, entonces los daimieleños podrán tener la tranquilidad que se les pide.
*
0 comments:
Post a Comment