Como en una de esas reuniones de adictos a algo me levanto y digo:
"Me llamo Totem... ¡y tengo whatsApp!"
Lo que es recibido con aplausos compasivos por el resto de adictos.
En realidad ha sido empeño de mi hija y una forma de ahorrarme en llamadas en ciertos momentos pero soy tan escéptico que lo quito y lo pongo, aunque esta mañana ya me han descubierto algunos más y ha empezado esa lluvia de gotitas avisadoras.
Para contrarrestarlo, y a modo de terapia, me he visto el vídeo que me mandaron ayer:
Y es que no sé si me voy a arrepentir del paso dado.
0 comments:
Post a Comment