Posiblemente la huelga no va a cambiar nada. Incluso lo piensan muchos de los docentes que conozco y que dicen que les decide a no secundarla. Yo, por supuesto, respeto su criterio pero les pregunto, más bien les pido, que me cuenten qué alternativas reales hay, al margen de la huelga, para protestar por la situación de la educación en estos momentos, para hacer saber el malestar que la mayoría de los que conozco, incluidos simpatizantes del PP, tienen por lo que está ocurriendo. Y saben, aún no he escuchado ni una sola idea alternativa para hacerlo, nadie que ofrezca otra forma clara de mostrar el descontento público por los recortes en educación que, recuerden, no afecta solo al colectivo docente sino que afecta a muchos alumnos y familias ahora y en el futuro.
Yo no pido explicaciones a quienes no van a la huelga pero, en muchas ocasiones, les escucho formular motivos y que quieren, no termino de comprenderlos todos. Hay quienes dicen que no van a hacerle el juego a los sindicatos pero, incluso siendo muy desafecto a esos sindicatos, como lo soy yo, ¿quienes sino ellos tienen capacidad de convocar una huelga a nivel de todo el país? Espero respuestas.
Otros hablan de la inutilidad de las huelgas quejándose del poco seguimiento pero realmente no quieren darse cuenta que su actitud, precisamente, cuando están en desacuerdo con los recortes pero no respaldan la huelga, son los que determinan ese poco seguimiento.
Hay quienes hablan del dinero y no dudo de que en algunas personas, por sus obligaciones de hipotecas y otros gastos, perder ese dinero puede ser decisivo para no ir, pero creo que son los menos y que el resto puede sacrificarlo en aras de una mejora en sus condiciones laborales y la situación de la educación, que merece hacer un esfuerzo.
Ante las huelgas he visto de todo, los convencidos de no secundarlas, los dudosos que no se atreven, los cabreados solo de cara a la galería, los que utilizan subterfugios para parecer más radicales que el resto con la intención de justificar que no van, los que dicen claramente que no se lo pueden permitir, los que ni sienten ni padecen, los que siempre tenían una consulta con un médico en Madrid cada vez que se convocaba una huelga en el colegio para parecer que iba de huelga sin que le quitasen haberes, los que siempre están en primera fila de pancarta, los que nunca asoman pero siempre recogen el fruto de lo que consiguen los huelguistas cuando consiguen algo.
Yo hoy voy de huelga, por eso puedo estar escribiendo en estos momentos en el blog, porque creo que es la única manera de que se visualice el malestar de la comunidad escolar ante los recortes desproporcionados que sí perjudican a la calidad de la educación, incluso aunque salga un presidente sin escrúpulos atribuyéndose como mayoría silenciosa favorable a sus políticas a los que no han querido secundarla por aquello del que calla otorga. Motivos hay más que suficientes para ir de huelga, al menos para mí.
+
0 comments:
Post a Comment