Ayer se celebró en el Espacio Fisac la puesta de largo de los actos conmemorativos del Centenario del nacimiento del magnífico arquitecto daimieleño, El acto inaugural, con la presencia de la viuda del artista y autoridades varias, tuvo el carácter que suelen tener este tipo de actos, con turnos de palabra varios y el merecido reconocimiento a un daimieleño ilustre y, posiblemente, el de mayor reconocimiento nacido en esta localidad.
Hasta aquí ningún reproche como tampoco a la programación de actos que se han preparado para la ocasión, aunque ya saben que sugerí alguna inclusión que al final no ha sido posible ver por estos lares y que creo que la hubiera enriquecido, Pero esto es una opinión exclusivamente personal que no infravalora el esfuerzo hecho ni el resultado final de lo programado.
Sin embargo hubo dos pequeñas decepciones en ese acto:
La primera, una escasa asistencia al acto donde no sé si la todavía controvertida imagen de Fisac entre los daimieleños, creo que por desconocimiento, ha jugado un papel disuasorio o porque, no nos engañemos, la cultura sigue siendo una hermana pobre de nuestra localidad. A mi modo de ver el acto merecía mayor apoyo ciudadano, ese espaldarazo que en otros sitios suelen dar las personas de una ciudad a sus ilustres.
La segunda, y siento decirlo, la conferencia inaugural que realizó el arquitecto daimieleño Ramón Ruiz-Valdepeñas, y que me pareció decepcionante. Y lo digo así porque creo que es una persona muy autorizada para hablar de Fisac, que conoce bien su obra, que admira al artista, que dispone de muchísima información sobre la arquitectura de Miguel. Sin embargo, a mi modo de ver, cometió muchos de los errores que no deben darse en una conferencia. Ni midió los tiempos, ni acotó el tema, ni tuvo fluidez ni resultó ameno para quienes estábamos allí. La conferencia se alargó innecesariamente, abarcando demasiados datos y demasiada obra, olvidando ese carácter didáctico para atraer la atención del oyente. Hasta la propia viuda, Ana María Badell, en la anécdota del acto, le dijo que se ponía un poco pesado y que abreviase. Y es una lástima porque, ya digo, creo que él pretendía atraernos a la obra de Fisac con su mejor intención y entusiasmo y sin embargo tuvo que ver como parte de los asistentes desfilaban hacia la salida.
Pero hoy tiene una nueva oportunidad, más cercana, guiando por la obra daimieleña de Miguel Fisac a quienes quieran asistir. A partir de las 11,30 de la mañana, saliendo desde el Centro del Agua y recorriendo los edificios firmados por el arquitecto en nuestra localidad. Y aunque yo no puedo ir porque asisto al homenaje que vamos a dar a unos compañeros ya jubilados, invito a quienes lean esto a aprovechar esta oportunidad, y por supuesto a participar de todos los actos que se ofrecen en este centenario porque Fisac merece el respaldo de las gentes de Daimiel.
*

0 comments:
Post a Comment