Ya saben, ADIF pretende reducir gastos haciendo pasar por caja a todos aquellos a los que se les ocurra ir al baño en la estación de Atocha, que ya además del tiempo el pis y el pos también son oro:
Y claro, el sonetillo, con un remate en quintilla, tenía que surgir:
¡Mecagüentóloquesemenea!
se le escuchó a un usuario
con un grito tabernario
cual de ciervo en la berrea
porque teniendo él diarrea
fue a tirar de talonario
pues el vater ferroviario
solo pagando franquea
el paso al necesitado,
y nunca antes de pagado
aunque se vaya al hilillo,
que no creen más importante
irse por la pata alante
que rascarte a ti el bolsillo.
Así en la estación de Atocha
quien se acerca a su servicio
por necesidad, sin vicio,
apenas se desabrocha
ya genera beneficio.
***
0 comments:
Post a Comment