Friday, September 13, 2013

SOBRE LOS LIBROS DE TEXTO... OTRA VEZ (Página nº 2111)

Ya he escrito en varias ocasiones sobre el tema pero algunos comentarios me llevan a regresar a él para aclarar ciertas ideas:

Los libros de texto, la gran mayoría, vienen siendo gratuitos desde hace más de una década. El programa de gratuidad de la Junta establecía ese coste cero para los niveles que van de 3º de Ed. Primaria a 4º de la ESO en aquellos materiales no fungibles, algo que se ha prorrogado en los dos últimos años pero sin lugar a cupos de renovación o aumento de matrículas, como se hacía antes, lo que en algunos centros ha tenido como consecuencia que los solicitantes con menor baremo hayan tenido que pagar sus lotes. Algunos centros, sin embargo, han sabido administrar esos materiales o asumir el coste, a veces junto a la AMPA, para no repercutirlo en las familias.

También hasta hace dos años se proveían unas cantidades para adquirir los libros de texto de 1º y 2º de Ed. Primaria. Éstas no siempre eran suficientes pero representaban un alto porcentaje del coste. Sin embargo esto desapareció y estos materiales, prácticamente todos fungibles, y por tanto que se han de renovar cada año, ahora han de ser asumidos por las familias.

Quedaron fuera desde el primer momento las enseñanzas consideradas no obligatorias: Ed. Infantil y Bachillerato.

Los libros de texto, en los casos de gratuidad, y por tanto hablo de 3º de Ed. Primaria en adelante, llevan entre cinco y seis cursos en Castilla-La Mancha, más, por lo tanto, de los cuatro años que exige la legislación. Pero incluso cuando no eran gratuitos en los colegios, que es lo que yo conozco, en esos mismos niveles también se mantenían cuatro años, con lo cual podían ser compartidos por miembros de una misma familia siempre que la diferencia de edades fueran pequeñas entre los hermanos. O incluso por otras personas que se cedían los libros de un año para otro.

El problema de que en niveles de Ed. Infantil (2º Ciclo) o Ed. Primaria (1er. Ciclo) los materiales sean fungibles no se deben a un capricho de los docentes sino a la propia legislación que establece esa posibilidad y que las editoriales aprovechan para sí no ofertando libros de texto no fungibles. A los maestros se les podrá achacar la elección de un mayor o menor número de ellos pero no esa condición de fungibles. Y en cualquier caso corresponde a ellos y a criterios pedagógicos que estimen aunque puedan no compartirse. Y no estoy de acuerdo con el comentario de que los padres debieran intervenir en esa elección. Otra cosa es que se pudiera elegir trabajar sin libros aunque eso no sea  garantía de ahorro porque los materiales originales presentados a través de fotocopias también tienen un coste importante cuando sustituyen a los libros de texto. O que las editoriales pudieran ofrecer textos a menor coste y con menores costes editoriales sin bajar las cualidades pedagógicas. Incluso que presentaran materiales trimestrales de modo que el coste no se hiciera de una vez sino prorrateado en esos tres periodos.

Soluciones hay, aunque pasan por cambiar en algunos aspectos que ya he mencionado la normativa. Y en mantener los Programas de Gratuidad renovando los libros cada cuatro, cinco o seis años, pero asumiendo la administración ese coste. O bajando el IVA. O aunando todas esas medidas y algunas otras que no expongo por no extenderme. Y a maestros o profesores podremos achacarle el mejor o peor uso que hagan de esos recursos o la mejor o peor elección de esos materiales didácticos pero no culparles del coste medio de esos materiales o de la propia legislación en la que no les dejan expresar sus planteamientos.

Y pongo un ejemplo propio. Yo doy Matemáticas y Conocimiento del Medio en 5º de Ed. Primaria. Los libros con los que trabajo se eligieron hace seis años cuando yo estaba en Primer Ciclo pero me adapto a ellos, lógicamente, y que se les ha proporcionado en el colegio. He pedido una libreta de cuadritos, una libreta de una línea y un juego de regla, escuadra, cartabón y transportador de ángulos, valiendo las que utilizaban en cuarto. Y un compás, que algunos ya tenían el pasado año. Realmente no creo que la repercusión económica de mis asignaturas en el bolsillo de las familias sea demasiado grande.

*

0 comments:

Post a Comment