El discurso escrito y leído por Rajoy ha deparado una sorpresa. Ha sido ese "Fin de la cita" que, acotado, no debía leer el Presidente del Gobierno y que, seguramente por los nervios, ha ido pronunciando varias veces para risas del personal. Y la prueba es que varios portavoces de los grupos de oposición han recurrido a la gracieta en sus intervenciones.
El problema es que, pese al desliz de Rajoy, el debate y las explicaciones no van a servir de nada porque éste se ha parapetado negándolo todo, como si nada fuera con él ni hubiera estado allí, y eso puede salirle bien si la justicia no lograr demostrar algo o ser su suicidio político si las revelaciones empiezan a ser demostradas, porque tanto por acción como por omisión quedan muchas interrogantes en torno al propio Rajoy y sus responsabilidades.
Pero bueno, dejemos un sonetillo sobre la cuestión:
Mariano acude al Congreso
para dar allí la cara
sin el plasma que lo ampara
y se le ve algo espeso,
pues nos lee todo lo impreso,
doce folios a una cara,
aunque después no repara
que leer como un poseso
le hace meter la patilla
repitiendo coletilla
que muchas burlas concita
en toda la oposición,
que pide su dimisión
y hasta aquí, fin de la cita.
-+-
Enlaces:
0 comments:
Post a Comment